Una segunda residencia no es una inversión pasiva. Cerrada durante meses, una villa puede deteriorarse en silencio y convertir un problema pequeño en un coste de cuatro o cinco cifras.
Sin atención periódica, los problemas más frecuentes son:
El deterioro se evita con presencia y rutina, no con reparaciones de emergencia:
El seguro de una vivienda desocupada es más caro y cubre menos. Y una fuga no detectada puede escalar de unos cientos a decenas de miles de euros. La prevención siempre sale más barata que la reparación.
En Confort Haus inspeccionamos su villa con regularidad y le enviamos un informe con fotos, esté donde esté. Detectamos los problemas antes de que sean caros.
Cuéntenos dónde está su propiedad y qué necesita. Le prepararemos una propuesta sin compromiso en 48 horas.